Yo solía tener una novia que se llama o se llamaba, sabe dios, Eira. Ella era maestra de mi hermana, estaba loca, pero loca loca, es o era psicóloga y decía que se parecía a Jenifer López. Cada 15 días viajaba hasta la capital verla. Nos emborrachábamos, nos íbamos al monumento del ángel a poner los mariachis o algún trío que se encontrara por ahí. Ella se estaba divorciando, pero aun vivía con el tipo, según ella, dormían en camas separadas, cosa que yo no creía pero francamente tampoco me importaba, a esas alturas de mi vida, ser balaceado por algún novio o esposo celosos era una aventura que podría yo escribir en este blog, ademas de que se iba haciendo costumbre enredarme con mujeres con casa.
La cosa es que después de algunas semanas de salir y disfrutar de buen sexo callejero, (y me refiero al que se hace en las esquinas y callejones emocionantemente, sobre todo en una ciudad tan mojigata como la capital,) Eira me llama un día, yo estaba en Juaritos y me llamó a mi nextel y esto fue lo que dijo: Manuel, te tengo una sorpresa, llegamos en 3 horas! Por fin me salí de la casa, ya tengo el equipaje en el carro estamos ya en camino, para que estés preparado, por fin vamos a dormir juntos y para siempre.
Yo me quedé perplejo y colgué. Jamás le volví a contestar, después solo escuchaba el radio a dale y dale, timbre y timbre, y luego dejaba mensajes de voz en los que fue gradualmente poniéndose furiosa hasta que llorando me decía lo mucho que me odiaba y lo poco hombre que le resultaba.
Qué se supone que hiciera yo? Ella era una psicóloga loca, maestra de mi hermana, que decía que se parecía a Jeniffer Lopez, que de buena a primeras quería hacer su nido en mi hogar con todo e hija y maletas, y yo un balagardo borracho, que lejos estaba de querer volverse a casar. Qué se supone que dijera yo?
Tiempo después me agregó a feisbuk para decirme groserías y hoy veo que me ha eliminado. Bien por Eira, primera cosa sensata que veo que hace en su vida! La voy a agregar a ver si no se ha divorciado aun.
Un lugar en el que arbitrariamente elegiré los temas de los que se puede y de los que no se quiere hablar. Pendejos, abstenerse, me dan miedo, son muchos.
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jueves, septiembre 22, 2011
sábado, enero 10, 2009
Besos y vasos...
Aquella noche salí, no con determinación, pero sí con algo de suerte, infalible y menesterosa compañera en esto del arte del capoteo y la acrobacia inferencial. De pronto me encontré besando la primera boca de la noche, unos pocos abrazos que aseguraran unos pocos más de besos y una poesía barata de quien reincide en la misma boca, alardeando de que después de 6 besos ya no sé que más hacer si no hay una alcoba cerca.
Mi dispersión me llevó a la que estaba enseguida a quien le comento lo desafortunada que es la noche, ella con su novio y yo con la primera, un beso en la comisura de los labios y en cualquier descuido de los actores viene la segunda boca, me encantan las cínicas inteligentes, se tomó la molestia de jugar y bromear con la primera dama de mi noche.
La terzeta galáctica vino de mero tramite, chica linda, algo, mmm, digamos joven, y algo alcoholizada, solo bastó pedirle un beso, suelo ser certero cuando estoy en un asiento trasero de un auto con una chica, buenos besos, consistentes, algo chicos pero son mejores que los que te llenan toda la cara.
Pero mi déficit de atención me llevó a la boca groovie de la chica del asiento de enfrente, ahí fue cuando descubrí varias cosas.
1.- Definitivamente tengo déficit de atención.
2.- La mujeres no tienen amigas.
3.- Estoy muy confundido.
4.- Soy la mejor segunda opción.
5.- Existe la tetragaláctica.
A la mañana siguiente todas supieron qué parte de la canción era para cada una de ellas, sin embargo ninguna dijo nada, en nombre de la amistad.
Mi dispersión me llevó a la que estaba enseguida a quien le comento lo desafortunada que es la noche, ella con su novio y yo con la primera, un beso en la comisura de los labios y en cualquier descuido de los actores viene la segunda boca, me encantan las cínicas inteligentes, se tomó la molestia de jugar y bromear con la primera dama de mi noche.
La terzeta galáctica vino de mero tramite, chica linda, algo, mmm, digamos joven, y algo alcoholizada, solo bastó pedirle un beso, suelo ser certero cuando estoy en un asiento trasero de un auto con una chica, buenos besos, consistentes, algo chicos pero son mejores que los que te llenan toda la cara.
Pero mi déficit de atención me llevó a la boca groovie de la chica del asiento de enfrente, ahí fue cuando descubrí varias cosas.
1.- Definitivamente tengo déficit de atención.
2.- La mujeres no tienen amigas.
3.- Estoy muy confundido.
4.- Soy la mejor segunda opción.
5.- Existe la tetragaláctica.
A la mañana siguiente todas supieron qué parte de la canción era para cada una de ellas, sin embargo ninguna dijo nada, en nombre de la amistad.
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