Bueno, después de los dos últimos posts, juro no volver a escribir bajo la influencia de alcohol o alguna droga de manufactura domestica. Esta mañana fue algo rara. Lunes y desperté con "001" a mi costado, (el derecho por supuesto) y desnuda, lo raro no es que estuviera desnuda, lo raro es que fuese un lunes y con resaca, después de haber estado ayer en una linda reunión con un noviazgo amigo, (son nuestros amigos por que entre ellos mas bien parecen enemigos, pero bueno, así son los noviazgos, no me culpen a mí, yo no los inventé.) bebiendo cerveza y discutiendo a cerca de si es honesto que el Bisbi sea un burócrata sicario de mal al servicio de las huestes hegemónicas que aprietan el pescuezo de este sarandeado país, y que además llora cuando escucha a Silvio.
Bueno, la cosa es que me desperté y bajé a buscar como todos los días mi ejemplar gratuito del periódico Norte que tan amablemente se regala puerta por puerta en mi Juaritos. Debo estar atento ya que hay cierto vecino amante de lo "ajeno" que se "roba" mi ejemplar cuando madruga. Aquí la contradicción, se puede despojar a alguien de algo que no es de su propiedad? Es decir, el ejemplar gratuito no es propiedad privada, entonces no puede ser robado, por lo tanto mi vecino es un pendejo por que piensa que es muy vivo por que según él me roba algo.
Y bueno, una ves con periódico en mano, cigarro en labios y culo en retrete, me dispongo a buscar la columna de Don Germán Dehesa, prosser del ambiente columnil. Aceptemoslo, todos los que estamos en esto del bloguerismo, soñamos ser Dehesa, con su Rosachiva, con su palco en C.U., con sus amigos rectores, Jacobos y Lopezdorigas. Sus enemigos Creels y Carstens y Montieles y Jeplies, y su agudeza para no aburrir. Sin embargo, NO ESTABA ALLÍ!
Y hoy me pregunto, quién se ha robado mi Dehesa? (sin albur claro), finalmente lo alcanzó alguno de los infartos que había dejado atrás en los últimos días? Sus enemigos de la UMM (unión de malos del mundo encabezados por Doña Elbaster y Montiel) lo habrán desaparecido? O simplemente se habrá cansado de escriturar la aburrida cotidaniedad que a nosotros, los mortales tanto encanta?
No lo sé de cierto, solo lo supongo.
México MCDLXXIV.
Qué tal durmió? Montiel y sus aristorratas.
Cualquier comentario para con esta
fusilada columna, dirigirla a:



